Hay propietarios que no quieren una inmobiliaria al uso: quieren enseñar ellos su casa y no pagar un porcentaje. Lo que sí necesitan es que alguien les cubra la parte que da miedo: el contrato, las arras, la fiscalidad y la notaría.
En ese caso, mejor la venta acompañada.
Te decimos si la tarifa fija te encaja o si te sale mejor otra cosa. Sin humo.